El escritor y periodista Carlos Monsiváis nació y murió en la ciudad de México (4 de mayo de 1938-19 de junio de 2010). Amó, sufrió, recorrió y describió sus calles y sus noches. Su griterío y su silencio. Fue el ajonjolí de todos los moles en los diversos ámbitos de nuestra cultura. En enero de 1989, lo entrevisté. Generoso en su conversación, no eludió ninguna pregunta. Sobre cualquier tema tenía opinión. Esa ocasión le pedí dijera qué entendía por cultura popular y respondió: "En este momento designa lo que se vende y consume por el pueblo; las creencias y prácticas que no han perdido su vigencia y el método popular para asimilar los ofrecimientos de la industria cultural. Sin embargo, en la cultura ya están Beethoven y Mozart, Cervantes y Sabines, Goya y Picasso. La cultura popular se ha ampliado y enriquecido y hay que responder con ofrecimientos que tomen en cuenta su madurez y diversidad. El pueblo está preparado para ello. No se tiene el hábito de la música clásica, por ejemplo, pero la capacidad de gustar está en todos". Agregó que debía fortalecerse el uso cultural de los medios electrónicos, "sumidos en la estupidez y la desinformación"; que desde el Estado debía pugnarse por el derecho a la lectura, la desaparición de toda forma de censura y la promoción de las artes en función de las mayorías, "y no sólo de los que caben en el palacio de Bellas Artes". Así esgrimía la palabra. A ustedes les consta.domingo, 20 de junio de 2010
MONSIVÁIS, IN MEMORIAM
El escritor y periodista Carlos Monsiváis nació y murió en la ciudad de México (4 de mayo de 1938-19 de junio de 2010). Amó, sufrió, recorrió y describió sus calles y sus noches. Su griterío y su silencio. Fue el ajonjolí de todos los moles en los diversos ámbitos de nuestra cultura. En enero de 1989, lo entrevisté. Generoso en su conversación, no eludió ninguna pregunta. Sobre cualquier tema tenía opinión. Esa ocasión le pedí dijera qué entendía por cultura popular y respondió: "En este momento designa lo que se vende y consume por el pueblo; las creencias y prácticas que no han perdido su vigencia y el método popular para asimilar los ofrecimientos de la industria cultural. Sin embargo, en la cultura ya están Beethoven y Mozart, Cervantes y Sabines, Goya y Picasso. La cultura popular se ha ampliado y enriquecido y hay que responder con ofrecimientos que tomen en cuenta su madurez y diversidad. El pueblo está preparado para ello. No se tiene el hábito de la música clásica, por ejemplo, pero la capacidad de gustar está en todos". Agregó que debía fortalecerse el uso cultural de los medios electrónicos, "sumidos en la estupidez y la desinformación"; que desde el Estado debía pugnarse por el derecho a la lectura, la desaparición de toda forma de censura y la promoción de las artes en función de las mayorías, "y no sólo de los que caben en el palacio de Bellas Artes". Así esgrimía la palabra. A ustedes les consta.
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Gracias por compartir sus palabras, a quienes solo lo conocemos a través de su narrativa, de sus palabras, de sus letras y reflexiones.
ResponderEliminarLas palabras son para compartirse. Gracias por las tuyas y por las que habremos de seguir hilvanando en el tiempo, entre quienes nos rodean.
ResponderEliminarSaludos cordiales.